En 1974 el Council of American Witches confeccionó
un documento donde muestra en trece puntos los principios
de la creencia WICCA.
Nota del webmaster: Esta información
se incluye a título informativo. No significa mi
adhesión tácita o expresa a todo o parte del
documento.
Las declaraciones son:
1) Nosotros practicamos los ritos para sintonizarnos
con el ritmo natural de las fuerzas de la vida, marcadas
por las fases de la Luna y las cuadraturas y semicuadraturas
estacionales.
2) Reconocemos que nuestra inteligencia nos hace sentir
responsables hacia el medio ambiente. Buscamos vivir en
la armonía con la Naturaleza, en el cumplimiento
del equilibrio ecológico y con conciencia dentro
de un concepto evolutivo.
3) Reconocemos que tenemos un poder mucho mayor al de las
personas comunes. Debido a que es mas grande de lo normal,
algunas veces es llamado sobrenatural, pero nosotros
lo vemos como algo relacionado con lo que es naturalmente
potencial para todos.
4) Concebimos al Poder Creativo del universo como manifestándose
a través de la polaridad (masculino y femenino) y
que este poder creativo esta en todas las personas. No
valoramos un sexo sobre el otro, sabiendo cada uno
es soporte o complemento del otro. Valoramos el
sexo como fuente de placer, como símbolo y encarnación
de la vida y como una de las fuentes de energía usadas
en la practica mágica y el culto religioso.
5) Reconocemos los mundos exteriores e interiores
( inconsciente colectivo, los planos de poder etc.). Vemos
en la interacción de estas dos dimensiones la base
para los fenómenos paranormales y ejercicios del
magia. NO privilegiamos una dimensión sobre otra,
siendo ambas necesarias para alcanzar nuestros objetivos.
6) No reconocemos ninguna jerarquía de autoridad,
pero honramos a aquellos que enseñan, respetamos
a aquellos que comparten su conocimiento y sabiduría,
y reconocemos a los que dan de ellos mismos en la función
del liderazgo.
7) Vemos la religión, la magia y la sabiduría
unidas en la perspectiva que tenemos del mundo. Esta filosofía
de vida la identificamos como la WICCA o WICCAN WAY.
8) No se es brujo por llamarse así, ni por acumulación
de títulos, iniciaciones ni por herencia. Un brujo
busca controlar su fuerza interior de forma de poder tener
una vida con sabiduría, sin tener problemas con los
demás y en armonía con la naturaleza.
9) Creemos en la afirmación y en la realización
de la vida como una continuación de la evolución
y el desarrollo de la conciencia, que le da significado
al universo que conocemos y a nuestro papel personal dentro
de él.
10) Nuestra animosidad hacia el cristianismo u otra religión
o filosofía de vida también se extiende hacia
las instituciones que clamaron ser el ÚNICO
CAMINO, buscando limitar la libertad de los otros
y suprimir otras practicas religiosas y/o creencias.
11) Los brujos norteamericanos no nos sentimos amenazados
por los debates sobre la historia de la practica de la brujería
, sobre los orígenes de varios términos ,
o la legitimidad de varios aspectos de las diferentes religiones.
Nosotros nos ocupamos de nuestro presente y en nuestro futuro.
12) No aceptamos el concepto del mal absoluto.
No rendimos culto a ninguna entidad conocida como Satán
o el Diablo, como los define el cristianismo. No buscamos
poder a través del sufrimiento de otros, ni buscamos
un beneficio personal a costa de terceros.
13) Trabajamos con la naturaleza porque contribuye a nuestra
salusd y a nuestro bienestar. No nos doblegamos ante tradiciones
de otra época o de otra cultura, y no obedecemos
a a nada ni a nadie más que a la divinidad que se
manifiesta a través de nuestros seres.
Queremos aprender de todos y compartir nuestro aprendizaje
pero no deseamos que la religión Wicca sea destruida
por aquellos que sirven a sus propios intereses o a filosofías
o prácticas que contradigan estos principios.
Al querer excluir a todos aquellos cuyos caminos son contradictorios
con los nuestros, no pretendemos perjudicar a aquellas personas
que tienen un ínteres sincero por nuestras creencias,
sin tener en cuenta la raza, el color de la piel, el sexo,
la edad, la cultura, la nacionalidad o la preferencia sexual.